Objetivo: Romper el hielo en la mesa con un recuerdo que todo hombre tiene.
Paso a paso
- Pide que cada hombre piense en el desayuno de su infancia: qué se comía, quién lo preparaba y quién se sentaba a la mesa.
- En cada mesa, uno por uno cuenta su recuerdo en un minuto.
- Los demás pueden hacer una sola pregunta.
- El líder de la mesa empieza, para marcar el tono y el tiempo.
- Lee el Salmo 133:1 y pregunta: ¿qué tiene de bueno sentarse a la mesa con otros hermanos, como hoy?
Versículo base: Salmo 133:1 — ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!
Variación: Quien no tuvo una mesa familiar en la infancia puede contar el mejor desayuno que recuerda, en cualquier época de su vida.
Objetivo: Hablar de los miedos que paralizan a los hombres y dar un paso de valentía con Dios.
Paso a paso
- Lee Jueces 6:11-16 y destaca que Gedeón estaba escondido sacudiendo el trigo cuando Dios lo llamó varón esforzado y valiente.
- En cada mesa, hagan una lista de miedos comunes de los hombres de hoy, sin contar casos personales: perder el trabajo, no alcanzar con el dinero, fallar como padre, hablar de la fe en el trabajo.
- Para cada miedo, la mesa busca qué respondería Dios con lo que le dijo a Gedeón: "Jehová está contigo".
- Cada mesa comparte con todos un miedo y la respuesta que encontró.
- Termina con la pregunta de aplicación, para pensar en silencio: ¿qué paso de valentía vas a dar esta semana sabiendo que Dios está contigo?
Versículo base: Jueces 6:12 — Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.
Variación: Con hombres que ya se conocen bien, formen parejas y que cada uno cuente, solo a su pareja, el miedo que más le pesa este mes.
Objetivo: Animar a los hombres a cultivar amistades que los acerquen a Dios.
Paso a paso
- Lee 1 Samuel 18:1-4 y 1 Samuel 23:15-18 y destaca que Jonatán fue a buscar a David cuando huía y lo fortaleció en Dios.
- En cada mesa, conversen: ¿por qué a muchos hombres les cuesta tener amigos de verdad después de los treinta años?
- Cada hombre escribe en una tarjeta el nombre de un amigo o hermano que está pasando un tiempo difícil.
- Antes de terminar el desayuno, cada uno le manda un mensaje corto a esa persona: un versículo, una invitación a un café o un "estoy orando por ti".
- Cierra con la pregunta de aplicación: ¿quién es tu Jonatán y de quién vas a ser Jonatán este mes?
Versículo base: 1 Samuel 23:16 — vino a David a Hores, y fortaleció su mano en Dios.
Variación: Para hombres jóvenes o recién llegados, forma parejas de un hombre mayor y uno más joven que se comprometan a tomar un café antes del próximo desayuno.
Objetivo: Pasar de la preocupación a un plan concreto para reconstruir algo que está caído.
Paso a paso
- Lee Nehemías 1:3-4 y 2:17-18 y marca los pasos de Nehemías: se enteró del problema, lloró y oró, observó el muro y llamó a otros a trabajar.
- En cada mesa, elijan un muro caído que muchos hombres conocen, sin contar casos personales: el culto en familia, la amistad con los hijos adolescentes, el descanso, la salud, la vida de oración.
- La mesa escribe un plan de cuatro pasos para ese muro, siguiendo el orden de Nehemías.
- Cada mesa presenta su plan en dos minutos.
- Pide que cada hombre elija en silencio un muro de su propia vida y el primer paso que va a dar esta semana.
Versículo base: Nehemías 2:17 — venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio.
Variación: Para un ministerio de varones que quiere servir a la iglesia, el muro puede ser algo del templo o del barrio, y el plan termina en una fecha de trabajo juntos.
Objetivo: Revisar en qué se va el tiempo de cada hombre y ordenar las prioridades con sabiduría.
Paso a paso
- Entrega una hoja con los siete días de la semana divididos en mañana, tarde y noche.
- Cada hombre marca con colores dónde se van sus horas: trabajo, transporte, familia, iglesia, descanso, pantallas.
- Lee el Salmo 90:12 y pregunta: si contaras tus días, ¿qué te sorprende de tu hoja?
- En parejas, cada uno cuenta una sola cosa que quiere cambiar, por ejemplo una cena sin celular o media hora con la Biblia antes del trabajo.
- Termina con la pregunta de aplicación: ¿qué casilla de tu hoja vas a cambiar esta semana?
Versículo base: Salmo 90:12 — Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Variación: Para hombres con turnos rotativos, la hoja puede ser de un solo día típico en lugar de la semana entera.
Objetivo: Tomar en serio las promesas hechas en casa, en el trabajo y en la iglesia.
Paso a paso
- Lee Mateo 5:33-37 y explica que Jesús pide un sí que sea sí, sin juramentos para darle peso a lo que decimos.
- En cada mesa, hagan una lista de promesas que los hombres suelen hacer y no cumplir: llegar temprano, jugar con los hijos el sábado, arreglar algo en casa, devolver un dinero, llamar a la madre.
- Conversen: ¿qué pierde una esposa, un hijo o un compañero de trabajo cuando nuestra palabra no vale?
- Cada hombre escribe en una tarjeta una promesa pendiente que va a cumplir antes del próximo desayuno.
- Guarda las tarjetas en un sobre por mesa y devuélvelas en el próximo encuentro para que cada uno vea si cumplió.
Versículo base: Mateo 5:37 — Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no.
Variación: Para quien prefiere no escribir, basta con decirle la promesa en voz baja al hombre de al lado, que le preguntará en la semana.
Objetivo: Volver a abrir los hábitos espirituales que otros hombres de fe nos dejaron.
Paso a paso
- Lee Génesis 26:17-22 y explica que Isaac volvió a abrir los pozos de su padre que los filisteos habían tapado.
- En el pizarrón, escribe algunos pozos que las generaciones anteriores cavaron: el culto en familia, la oración de madrugada, la lectura de la Biblia en voz alta, la hospitalidad, el diezmo, la visita a los enfermos.
- En cada mesa, cada hombre cuenta cuál de esos pozos vio en su padre, su abuelo u otro hombre de fe, o cuál le hubiera gustado ver.
- La mesa elige un pozo que la mayoría quiere volver a abrir en su casa.
- Termina con la pregunta de aplicación: ¿qué vas a hacer esta semana para que ese pozo vuelva a dar agua en tu casa?
Versículo base: Génesis 26:18 — Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre.
Variación: Para los hombres que no tuvieron una herencia de fe, el pozo puede ser uno nuevo: Isaac también cavó pozos propios (Génesis 26:22).
Objetivo: Cerrar el desayuno con parejas que se animen durante el mes.
Paso a paso
- Lee Hebreos 10:24-25 y explica que la Biblia nos manda pensar unos en otros para animarnos, no solo vernos en la iglesia.
- Forma parejas de hombres de distintas mesas, si es posible de distintas edades.
- Cada pareja intercambia sus números de teléfono y elige una sola pregunta para hacerse cada semana, por ejemplo: "¿cómo te fue con lo que decidiste en el desayuno?" o "¿cómo puedo orar por ti?".
- Las parejas oran juntas un minuto por la semana del otro.
- En el próximo desayuno, abre cinco minutos para que las parejas cuenten cómo les fue, sin detalles personales.
Versículo base: Hebreos 10:24 — Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.
Variación: Si el grupo es impar, forma un trío; si un hombre viene por primera vez, ponlo en pareja con el líder del ministerio.