Objetivo: Dar gracias por las mujeres que cuidaron de cada uno, sean madres, abuelas, tías o maestras.
Paso a paso
- Arma en la pared un tronco de árbol con cartulina o papel kraft, sin hojas.
- Entrega a cada persona una hoja de papel de color para que dibuje el contorno de su mano y la recorte; los niños pequeños lo hacen con ayuda.
- Dentro de la mano, cada uno escribe el nombre de una mujer que lo cuidó: su madre, una abuela, una tía, una maestra de escuela dominical, una vecina.
- Uno por uno, o por familias, pegan las manos en las ramas mientras suena una canción.
- Lee Isaías 66:13 y explica que Dios usa el cuidado de una madre para mostrarnos cómo nos consuela Él.
Versículo base: Isaías 66:13 — Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros.
Variación: En una iglesia grande, prepara las manos recortadas de antemano y pasa canastas con marcadores por las bancas; los encargados las pegan durante el culto.
Objetivo: Mostrar con una dramatización corta la fe de una madre que confió su hijo a Dios.
Paso a paso
- Ensaya con niños de la escuela dominical Éxodo 2:1-10: Jocabed, la bebé Miriam como hermana, la hija del faraón y sus criadas.
- Usa una canasta pequeña, una manta y un muñeco; el río puede ser una tela azul en el piso.
- Un narrador lee el texto de la Reina-Valera 1960 mientras los niños actúan sin hablar.
- Al terminar, pregunta a la congregación: ¿qué hizo Jocabed cuando ya no podía esconder a su hijo?, ¿quién cuidó al bebé en el río?
- Cierra destacando que Dios devolvió el niño a los brazos de su madre para que ella lo criara.
Versículo base: Éxodo 2:3 — Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos.
Variación: Sin niños para actuar, usa una canasta real en el púlpito y pide a una madre de la iglesia que lea el texto mientras el pastor muestra la canasta.
Objetivo: Agradecer a las mujeres que pasaron la fe de una generación a otra, como Loida y Eunice.
Paso a paso
- Lee 2 Timoteo 1:5 y explica que la fe de Timoteo pasó por su abuela y por su madre antes de llegar a él.
- Entrega a cada persona una cinta de color y un marcador.
- Cada uno escribe en la cinta el nombre de quien le habló de Jesús por primera vez o le enseñó a orar; puede ser su madre o cualquier otra persona.
- Pide que las personas aten su cinta a la del vecino, formando una cadena larga que recorra el templo.
- Muestra la cadena terminada y ora agradeciendo por cada nombre escrito en ella.
Versículo base: 2 Timoteo 1:5 — la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice.
Variación: Con pocas personas, cuelguen las cintas en una cuerda al frente y lean algunos nombres en voz alta, con permiso de quien los escribió.
Objetivo: Poner en palabras lo que cada hijo agradece, aunque su madre ya no esté.
Paso a paso
- Entrega un sobre y una tarjeta a cada persona.
- Pide que escriban tres cosas por las que agradecen a su madre o a la mujer que hizo de madre en su vida.
- Quien tiene a su madre cerca, le entrega el sobre al final del culto; quien la perdió, lo guarda o lo deja en una canasta al frente como ofrenda de gratitud a Dios.
- Los niños pequeños pueden dibujar en vez de escribir.
- Lee Proverbios 31:28 y ora por las madres presentes y por quienes extrañan a la suya.
Versículo base: Proverbios 31:28 — Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada.
Variación: En una iglesia con muchos jóvenes que viven lejos de sus madres, ofrece hacer una foto de la tarjeta para mandarla por mensaje al terminar el culto.
Objetivo: Hacer que los hijos oren por las madres y que las madres bendigan a los hijos.
Paso a paso
- Lee 1 Samuel 1:27-28 y recuerda que Ana oró por su hijo antes de tenerlo y lo dedicó a Dios.
- Primero, invita a los niños y jóvenes a ponerse junto a su madre, o junto a una mujer de la iglesia que los cuide, y a orar por ella con una frase sencilla.
- Después, las madres ponen la mano sobre el hombro de sus hijos y oran por ellos.
- El pastor guía la oración con frases cortas para quien no sabe qué decir: "Señor, gracias por ella", "Señor, cuida a mi hijo".
- Cierra con una oración del pastor por las mujeres que esperan un hijo, por las que perdieron uno y por las que no tienen a su madre.
Versículo base: 1 Samuel 1:27 — Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí.
Variación: Si muchos niños vienen sin su madre, las maestras de la escuela dominical se ponen junto a ellos para que nadie quede solo.
Objetivo: Repasar historias de madres de la Biblia con una competencia sana entre equipos.
Paso a paso
- Divide a la congregación en cuatro equipos por sectores del templo.
- Prepara diez preguntas con respuesta y cita: ¿quién escondió a su bebé en una canasta? (Jocabed, Éxodo 2:3), ¿quién oró por un hijo en el templo? (Ana, 1 Samuel 1:10-11), ¿quién fue la madre de Juan el Bautista? (Elisabet, Lucas 1:57-60), ¿cómo se llamaba la madre de Timoteo? (Eunice, 2 Timoteo 1:5).
- Cada equipo tiene un vocero que responde después de consultar con su sector durante quince segundos.
- Lee la cita de cada respuesta para que todos aprendan, no solo los que ganan.
- El equipo ganador elige una canción para cantar todos juntos.
Versículo base: Proverbios 1:8 — Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre.
Variación: Para niños, usa preguntas con tres opciones y deja que respondan levantando cartulinas de colores.
Objetivo: Honrar a las mujeres que cuidan de otros en la iglesia aunque no sean sus madres.
Paso a paso
- Lee Jueces 5:7 y explica que Débora se llamó a sí misma madre en Israel porque cuidó al pueblo, no porque fuera la madre de todos.
- Pide a la congregación que piense en mujeres de la iglesia que han sido como madres: maestras de escuela dominical, intercesoras, mujeres que visitan, que cocinan, que aconsejan.
- Invita a esas mujeres a pasar al frente, nombradas por el pastor o por quien quiera reconocerlas.
- Entrega a cada una una flor o una tarjeta firmada por los niños o los jóvenes.
- Ora por ellas dando gracias por su servicio y por el fruto que Dios dio a través de ellas.
Versículo base: Jueces 5:7 — hasta que yo Débora me levanté, me levanté como madre en Israel.
Variación: Si la iglesia prefiere no llamar a nadie al frente, entrega las flores en los lugares y lee los nombres desde el púlpito.
Objetivo: Terminar la celebración bendiciendo a todas las mujeres presentes.
Paso a paso
- Invita a todas las mujeres a ponerse de pie o a quedarse sentadas, como prefieran.
- Los demás extienden la mano hacia ellas.
- Lee Rut 2:11-12 y explica que Booz bendijo a Rut por su fidelidad y su cuidado de Noemí, aunque ella no tenía hijos todavía.
- El pastor ora nombrando a las madres, a las abuelas, a las que esperan un hijo, a las que perdieron uno y a las que cuidan de otros.
- Cierra con una canción y, si es posible, un pequeño refrigerio para las mujeres al salir.
Versículo base: Rut 2:12 — Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel.
Variación: En una reunión pequeña, cada niño lee una frase de bendición mirando a su madre o a una mujer de la iglesia.